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martes, 18 de enero de 2011

Acabará siendo su segunda piel


ACABARÁ SIENDO SU SEGUNDA PIEL





El problema que aquí se plantea, es el concepto sospechoso de “Tercer Mundo”. Veamos que, tal vez sólo por conceptualización, se  está expresando como una entidad atrasada a las naciones que están potencialmente surgiendo. ¿Podemos en este momento hablar de “Tercer Mundo” cuando los capitales flotan y no se asientan por mucho tiempo, sino que siempre buscan refrescarse en los movimientos financieros mundiales? ¿El “Tercer Mundo” como qué podríamos considerarlo?, ¿Como países atrasados, en vías de desarrollo, avasallados o como países infortunados o países cuya penuria es sorber la manufactura de segunda de aquellos que van en la avanzada; o sólo son países consumidores, maquiladores o hacedores de materias primas?

Si seguimos enumerando listas que incluyen categorías de aquello que se llamaría “Tercer Mundo”, dejamos un vacío en la enunciación discursiva, que no es equiparable al entorno socio-histórico de cada Estado-Nación.. En ocasiones a los escritores les resulta fácil  hacer clasificaciones para facilitar la comprensión y soltar su elocuencia en torno al dato. Fue útil históricamente el concepto “Tercer Mundo”, denotaba algo así como otra dimensión más burda de la realidad, es la otredad, es como ver las cosas por los ojos de los anglosajones o por la mirada indoeuropea y hacer notar y denotar que la interpretación del mundo sólo es verdadera en cuanto que es mi interpretación y bajo mi conveniente horizonte.

Veamos que la cosa es difícil y problemática en éste momento preciso de la historia (los sucesos del Tratado de Libre Comercio, los bloques comerciales y, también se puede decir, los acontecimientos en Chiapas, son un ejemplo) y que no es posible la corrección si se hace a partir de la simple conceptualización como lo hace la teoría analítica de una  depuración del lenguaje; sabemos bien que conceptos como “nacionalismo” y “nación” falsean y trastabillan, así como las nociones de “libertad” y “justicia”.[1]

Se sabe que estamos a unos  pasos de la globalización mundial, con ayuda de medios de comunicación y avances tecno-científicos; y ya estamos terminando de abstraernos con “el sueño americano”; queramos  o no, terminaremos adorando ese sueño y la tecnología que como dice Carlos Monsivais: “acabará siendo su segunda piel”[2] ; esto da cabida a una diversidad en la cual los regionalismos adquieren presencia. Estamos ante “una nueva realidad” como dice Carlos Fuentes; y esto, que es lo nuevo, trae de manera inherente la trama de  tradiciones, cultura, historia, así como tecnología y modos de ser, de vivir.

 Siempre encontraremos una dependencia de los países altamente desarrollados y así como la emancipación de aquellos países en movimiento, el avance es actual, pero insuficiente, me parece que estamos en el momento de la transformación de una nueva conciencia colectiva, esto sólo si es posible, sacudir ideas  y conceptos anacrónicos que no sirven, tales como el de “Tercer Mundo”.





[1] Véase la ponencia presentada en el seminario de libertad y justicia por Carlos Fuentes  y publicada en el suplemento del periódico  “La Jornada”: Perfil de la Jornada domingo 6 de junio de 1993
[2] allí mismo, pagina V