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martes, 18 de enero de 2011

Salvador Dali y su Reencarnación


SALVADOR DALÍ Y SU REENCARNACIÓN





El hombre que dijo de sí mismo: “Dalí es divino, Dalí es un genio”, pinta sus primeras telas en 1913 a la edad de nueve años. A los diecisiete ingresa en la escuela de Bellas Artes de la que es expulsado por afirmar que ninguno de sus profesores tenía la categoría suficiente para examinarlo. Las influencias de Dalí son el cubismo, el puntillismo, el nou centisme y la pintura metafísica de de Chirico. A los veinte años se va a París y en 1929 presenta su primera exposición. En ese mismo año conoce a Gala, quien sería el amor de su vida y su constante inspiración. Dalí resumió su amor por su musa Gala en la siguiente frase “pinto por Gala, quiero ser inmortal por gala, quiero ser esclavo de Gala. Gala será inmortal por mí”.

Salvador Dalí fue un pintor fecundo, su legado artístico no se limita sólo a la pintura, también es autor de originales joyas, de toda clase de objetos, algunos de ellos únicos. Dalí es escritor, poeta, escenógrafo, diseñador de modas, productor cinematográfico[1], publicista y muchas cosas más. Su mayor vicio fue pintar, actividad para la cual - según él mismo confesó - se levantaba antes de que lo hicieran los pescadores de su comunidad. Paradójicamente, Dalí consideraba al trabajo como embrutecedor y antiangelical. Tratar de recopilar toda la obra de Salvador Dalí sería una labor muy difícil. Tratar de recopilar sus escritos, pensamientos publicados y sus opiniones, sería materialmente imposible, ya que según él mismo dijo: “Dalí opina sobre todo lo que existe”, y es verdad, difícilmente se puede encontrar una pregunta para la cual no haya tenido él respuesta.

Aflora la parte sensible y amorosa de su personalidad, cuando recordamos los comentarios siempre cariñosos que tenía al referirse a su amada inspiración, su mujer Gala. Pero Dalí no sólo fue un artista enamorado, fue también un místico que creía firmemente en la reencarnación; en alguna época de su vida, dijo ser Leonardo da Vinci, y que en aquella época inventó todo, luego sus discípulos póstumos, Einstein, Darwin, Freud, y Edison, fueron perfeccionando sus inventos. Este es el motivo, según él, de que en su última reencarnación no haya tenido necesidad de inventar nada, por lo que se dedicó a ser pintor. Estas declaraciones las hizo a un periodista en 1951. En esa ocasión añadió que en su próxima existencia se buscaría otra identidad, agregando que él tenía éxito  porque planeó cuidadosamente su vida antes de nacer.

Salvador Dalí: surrealista y buscador de signos y alegorías a través de los cuales manifiesta sus más profundos pensamientos, mezclando presente pasado y futuro; alejándose en todo momento de lo cotidiano y plasmando sus sueños e imaginaciones, ya sea con una intención enigmática o como simple expresión de su espíritu. Hace de su obra un verdadero desafío para el espectador.





[1] Salvador Dalí participa junto con René Clair en la película titulada  entr‘ acte (1924) así como con Luis Buñuel en obras  ya señaladas anteriormente.