Translate

viernes, 16 de diciembre de 2011

Recordando la praxis de Adolfo Sánchez Vásquez



Edgar Sánchez Quintana
15 de Diciembre de 2011
Tlaxcala Tlax.
México.






Es porque se murio y por eso quiero volver a repasar el pensamiento de este filosofo Marxista, el asunto que voy a relatar tiene que ver de como fui construyendome con su pensamiento.

Recuerdo los tiempos en que recorriamos los Congresos Nacionales de Filosofía, como estudiantes y aprendices de ese oficio, Adolfo Sánchez Vasquez era de los personajes centrales de la filosofía en México, él era uno de los que nosotros llamabamos "las vacas sagradas", puesto que el recorrido que ya tenía era suficientemente basto, los escritores españoles, como lo fue él, que eran de los exiliados españoles del franquismo tuvieron auge y un empuje de la filosofía en México. Adolfo Sánchez Vásquez contribuyó con el pensamiento filosófico y la formación de estudiantes en el area. La formación que  tuve en cuanto a la filosofía fue por un lado, con las ideas Marxistas-leninistas que autores como Adolfo Sánchez Vásquez defendían y por el otro las ideas de la filosofía Latinoamericanas que estaban muy en boga así como el movimiento fenomenológico, el estructuralismo y las ideas de la linguistica entre otras cosas, pero aquí lo que hay que resaltar es la postura que negaba su inexistencia o por lo menos pensaba que podía todavía influenciar el México de los 80s. La idea de Praxis nunca cuajo lo suficiente en un país como México debido a que la filosofía se aleja de su verdadero ambiente, y se convierte en sociologa, es parecido a la postura de Habermas en la cual no hay modos de entendimiento porque la sociedad no es permeable y siempre del todo cambiante. Había  en la filosofía, o en la discusión de la filosofía en México, un faltante, un constructor, una simiente puesto que por ejemplo; en Europa acababan de dejar la postura del Existencialismo de Sartre, indagaban nuevas posturas como Wittgenstein o Habermas, o Foucault o Bachelard o Derrida cosa que era un tuttifruti de posturas y nuevas maneras de describir la realidad. El marxismo en México tenía su empuje en los movimientos de pensamiento que venían del 68 y de Trotski, así como influencias que llegaban de Cuba y de Chile, y que ello influenciaba a la izquierda que se estaba conformando algo así como una izquierda muy roja del perredismo en pañales.

Adolfo Sánchez Vásquez puso en la palestra, la intención de unas ideas marxistas que no cuajaron o que más bien el lugar del sembrado estába muy espinoso y no era nutricio para el Marxismo, había de tener problemas de enraizamiento como otras ideas de añosos coloridos, como el afrancesamiento o europaizamiento no aptos para culturas mexicanas donde ni siquiera el pensamiento latinoamericano pudo fraguarse, o tuvo tropezones para entenderse entre quienes abogaban por una identidad Americana.